El GDPR y la publicidad política en redes sociales -Weekly Summary-

Las posibilidades y los límites del GDPR

Como usuario seguro que has notado como de pronto tu bandeja de entrada estaba repleta de emails pidiéndote una autorización para seguir enviándote más promociones de la marca en cuestión. La paradoja estos días ha sido que hemos recibido spam para preguntarnos si queríamos seguir recibiendo spam. Todo tiene que ver con el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR, por sus siglas en inglés) que entra hoy mismo en vigor, celebrado en general porque protege más a los usuarios y pone de relieve la responsabilidad que tienen las empresas en el tratamiento que hacen de la información que recogen de estos. Pero, si bien es cierto que las ventajas del GDPR respecto a la actual legislación son considerables —son buena prueba de ello el incremento en el importe de las sanciones por incumplimiento de manera proporcional y la estandarización europea de la consideración de estos delitos—, hay una cuestión muy importante que aún está por resolver: no existe ningún procedimiento sancionador y se trataría más bien de un fenómeno disuasorio. Prueba de ello es que por ejemplo en España solo existen unos 80 hombres y 70 mujeres dentro del organismo encargado de poner multa, que además no solo se dedican a esta función, sino que tienen muchas otras.

Una nueva gestión de la comunicación política en Twitter y Facebook

Ayer jueves tanto Facebook como Twitter anunciaron una serie de de cambios relativos a la manera en que la publicidad política será gestionada de ahora en adelante en ambas plataformas. Su objeto es añadir más transparencia a la publicidad política directamente involucrada en los procesos electores. Después del escándalo que sacudió a Facebook en relación a este tema -que aún no ha acabado- la red social ha introducido una nueva funcionalidad que dará cuenta a los usuarios del presupuesto que hay detrás de una determinada campaña política. Facebook exigirá que todos los anuncios relacionados con procesos electorales estén claramente etiquetados y acompañados del coletilla “paid for”, de forma que cuando el usuario haga clic sobre ella, tendrá acceso a información adicional sobre la campaña, incluyendo el presupuesto, el número de personas que la han visto y también su edad, su género y su ubicación.